Sexo de todos los colores

Con el advenimiento de Internet y su proliferación, los hábitos y las costumbres del ser humano están cambiando más rápidamente que nunca. Formamos parte de un mundo globalizado en el que tiende a ser más asequible viajar y relacionarnos con gente de todos los rincones del planeta. El intercambio a todos los niveles entre distintas culturas no tiene precedentes, aunque conlleve una serie de complicaciones.

El generalizado uso de Internet permite que se establezcan millones de contactos virtuales a diario. La gente se conecta a redes sociales e interactúa con otros participantes, se relaciona con ellos… Para encuentros ocasionales la tendencia es elegir a alguien en los alrededores. No obstante, con suma frecuencia los fines de los contactos son románticos, sin importar la distancia física entre ambas personas. Otras situaciones que contribuyen a las relaciones entre personas de etnias distintas es la gran movilidad entre los estudiantes de las universidades dentro de programas como Erasmus.

Hemos escuchado hablar de un sinfín de romances mestizos gracias a los intercambios entre universidades. En ocasiones las historias de amor no tienen continuidad. Unos vuelven acompañados, otros se quedan, o regresan solo para hacer las maletas y cambiar de residencia.

En el terreno sexual, existe una gran curiosidad entre muchas personas con respecto a las cualidades que pueden tener las pertenecientes a otras etnias y culturas. Se suelen crear estereotipos, mitos y leyendas con respecto a las artes o habilidades amatorias de otras personas según su etnia. Se conocen pocos estudios serios sobre este tema. Los resultados, no obstante, muestran que hay muchas creencias supeditadas en tales estereotipos.

Un grupo de investigadores de la Universidad americana de Columbia realizó un estudio en el que preguntaban a varones de cuatro grupos étnicos (blancos o caucásicos, negros, asiáticos y latinos) con respecto a las características sexuales que asociaban con las personas de cualquiera de las grupos, incluido el suyo propio (Wilson, et al., 2009).

Raza blanca

Los resultados de esa investigación muestran que, por ejemplo, a las personas de raza blanca (caucásica) se les adjudican los estereotipos más positivos, aunque no se opina que sean los mejores amantes. No obstante, sí son considerados en general como la etnia con personas más guapas o atractivas. Esto puede deberse a que son las personas de esta etnia quienes durante mucho tiempo han establecido los estándares de la belleza.

Asiáticos

El estudio muestra que a las personas de origen asiático se les atribuyen las mejores habilidades amatorias y mayores cargas de sensualidad. El exotismo de su cultura y de su etnia les confiere un aire de misterio que los convierte en enigmáticos. Sexualmente, las féminas en particular son consideradas muy complacientes, y un tipo de consorte sexual que se deja llevar.

Latinos

Los latinos reciben una alta valoración. En ocasiones sirven de prototipo sexual. Son percibidos como apasionados, muy diestros y rítmicos sexualmente. Se considera que los hombres latinos son muy varoniles, y las mujeres muy femeninas. Se piensa que los hombres latinos suelen tener penes incircuncisos, lo cual en ciertas culturas resulta atractivo. En Estados Unidos la mayoría de los varones son circuncidados al nacer y, por tanto, ese es un rasgo bastante común en el hombre estadounidense.

En cualquier caso, resulta interesante destacar que el estudio explica que para algunas personas lo atractivo es «lo parecido»; es decir, los pares con rasgos étnicos similares. Otras personas, por el contrario, se sentían atraídas por «lo distinto»; es decir, por los rasgos étnicos diferentes. El sexo entre personas de etnias distintas en ocasiones enfrenta ciertas dificultades culturales. Lo que es agradable y deseable en algunos lugares puede que sea tabú en otros. Puede tratarse de sutiles diferencias o de inequívocos contrastes. Hay culturas en las que se reprueba el desnudo, por ejemplo, y qué decir de ciertas actitudes sexuales. En ciertos regímenes hay prácticas sexuales que se han condenado tantoque, además de suponer un lastre en el rendimiento sexual de la persona, pueden significar la muerte o estigmas sociales implacables.

Las sociedades son cada vez más diversas en una enorme cantidad de lugares del planeta. Cada sociedad es una dinámica amalgama de relaciones entre personas de orígenes distintos. Un conocido nos escribía: «Tengo un amigo cuya familia es de estas que parecen el edificio de Naciones Unidas a la hora del desayuno. Él es español, tipo Alfredo Landa, su mujer subsahariana, guapísima, tiene un hijo chino y una niña del Este muy blanca».

Es muy posible que el proceso de mestizaje se acelere aún más. El mestizaje es propio de la vida. Los humanos nos hemos ido mezclando desde hace muchísimo tiempo, pero ahora es más sencillo y el proceso se produce más rápidamente.