Relato erótico II: “Me gusta jugar, usar mi boca y hacerlo a diario”

sexo-coche

 

Lía es una mujer de 32 años, con pareja desde hace unos cuantos. En las relaciones sexuales le gusta el juego, usar la boca, llevar la iniciativa, probar posturas y los juguetes eróticos. Pero nada de esto le gusta a su pareja, con todo se alarma: “Me hizo pensar que estaba enferma, tener pudor, como si las mujeres no tuviéramos permitido jugar. Si te gusta mucho el sexo eres ninfómana, y yo no estoy enferma. Me parece que tener sexo es de lo más sano y te hace feliz”, cuenta Lía. Su pareja es muy pasiva en la cama, no sale de la postura del misionero, y como mucho lo hacen una vez a la semana: “Hasta he llorado porque yo quería tener sexo y mi pareja no”. 

Comenzó a hablar un poco más con una persona a la que conoce de toda la vida. “Nos gustamos más allá de lo permitido, el deseo evolucionó y tuvimos dos encuentros”, dice Lía. Con este chico ha conocido el sexo oral, también ha descubierto el anal, que confiesa que le da mucho morbo, y al fin puede hablar del sexo sin tapujos. “Me desnudé con este chaval, me sentí liberada y me dijo que soy muy buena. Eso sube la moral”.

 

Aquí os dejo el relato de Lía sobre sus encuentros sexuales con su liberador, al que desea ver muy pronto.

Todo empezó dándonos el whatsapp. Comenzamos a tener charlas a diario hasta que surgieron conversaciones de índole sexual. El tono de los mensajes cada vez era más subido, más caliente. Intentamos calmarnos un poco, puesto que los dos tenemos pareja, pero el deseo era fortísimo. 

Fue muy morboso el mirarnos con avidez y lujuria. No era un día especial, todo sucedió con una espontaneidad increíble, casi medio jugando. Ese sugerente… “¿a qué no te atreves?”, le decía yo. “Eres tú la que no se atreverá, ya verás”, me decía él. Estaba deseando que dejáramos de deslizar nuestros dedos por la pantalla táctil del móvil para ponerlos justo en todos aquellos lugares que nos prometimos recorrer.

El deseo era más que evidente y tocaba saltar de lo virtual a lo físico, una necesidad de conocernos en un sentido que jamás coche-doshubiésemos imaginado a pesar de no ser ningunos extraños. Y por fin realizamos esa locura. Reconozco que la avidez pudo más que la vergüenza y me atreví a desnudarme sin pudor en aquel caluroso septiembre dentro de tu coche. Los nervios, los intentos por justificar aquella pasión desenfrenada, que ni tú ni yo queríamos. A pesar de todo fueron instantes de una intensa pasión, aquellos besos, descubrir tu boca, tu sabor, tu olor,… Fue dulcísimo sentirte mío de manera momentánea. Parecíamos dos quinceañeros devorándonos ávidos de placer.

Recuerdo cada instante, tú también estabas nervioso, aún me suena en mi oído ese: “Me tienes loco”. Esa frase hacía que te deseara más y más. Fuimos demasiado respetuosos en nuestro primer contacto, y casi inocentes, sin agresividad, pero ya forjamos un guión conociendo cuales eran nuestras capacidades. Escribimos en el libreto todo aquello que queríamos realizar en encuentros posteriores que fueron tardíos y la espera no hizo más que acumular nuestras ganas. Aquella mañana que sin premeditación nos buscamos con la excusa de regalarnos una sonrisa. Nos salió genial. Te fuiste tarde al trabajo, pero te fuiste sonriendo mientras tus piernas temblaban, y es que te saboreé, vaya si te saboreé. Mi lengua y mis labios te recorrieron entero. En mi paladar se quedó ese sabor agridulce que no dudé en compartir contigo.

Fue excitante besarte y que tú también saborearas con tu lengua a qué sabía tu éxtasis mientras lo tragaba mi garganta. Recuerdo como apretaste mi mano cuando llegaste al clímax. Fue como la señal de “ni se te ocurra despegar tu boca”. Me sentí tan satisfecha, esa pequeña diosa que todas las mujeres llevamos en secreto aplaudía en mi interior. Conduje de vuelta a casa con esa sonrisa tonta que solo provoca la plenitud. Desde entonces solo planeo en mi mente un próximo encuentro donde más tarde o más temprano nos desayunaremos de nuevo. Mientras hambrienta de ti, sueño con tu cuerpo.

 

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¿Y tú? ¿Te animas a contarnos alguna de tus vivencias sexuales? Algún problema, aventura, deseo que te gustaría realizar o que sí has realizado….  Hasta el momento hemos recibido varias historias, pero… ¡solo de mujeres! Muy subiditas de tono, eso sí. ¿No hay ningún hombre en la sala que se atreva a contarnos nada?

Para los que sí quieran describirnos su experiencia sexual solo tenéis que escribir a: rociogavira@gmail.com. En el asunto pon “Relato erótico”. Y tranquilos por vuestra privacidad, se publicará bajo seudónimo u otro nombre 😉

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Sígueme en Twitter: @RocioRGavira

 

 

14 Comentarios en Relato erótico II: “Me gusta jugar, usar mi boca y hacerlo a diario”

  1. José
    12 mayo, 2013 at 4:36 pm (5 años hace)

    Tiene gracia que en la definición de este blog, al lado del título, ponga “Pasa, relájate y descubre los secretos más íntimos que más te pueden ayudar en tu vida sexual con tu pareja”, cuando en el relato lo que se fomentan son los cuernos.

    Eso sí, desde el punto de vista de las mujeres poner los cuernos a su pareja es un “encuentro sexual con su liberador”.

    No si es que encima somos unos cabr**es…

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    • Rocío R. Gavira
      Rocío R. Gavira
      12 mayo, 2013 at 11:02 pm (5 años hace)

      En el caso de esta chica en concreto le ha ayudado a cerciorarse que su pareja no funciona. Está claro que dentro de la cama fallaba, y por consiguiente fuera. No es normal que tu pareja te tenga reprimida sexualmente ni en ningún otro aspecto. Todo lo escrito está contando desde el punto de vista de Lía, desde su vivencia personal y de sus palabras. Y dudo que por contar una experiencia se fomente los cuernos. Ahora bien, eso es también tu punto de vista, y creo que desde el de una persona que ha sufrido cuernos. Nadie se merece eso, pero tampoco hay que generalizar, José 😉

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  2. Voldemort
    12 mayo, 2013 at 11:05 pm (5 años hace)

    Ahí las dao. Las tias son unas vende motos. Si les pasa a ellas “se liberan”, si lo hacemos nosotros “somos cabrones”. Tienen la mentira en los genes (muchas, espero que no todas).

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    • Rocío R. Gavira
      Rocío R. Gavira
      12 mayo, 2013 at 11:09 pm (5 años hace)

      Veo a mucho hombre indignado en la sala hoy. No voy a entrar en si lo hacen las tías son tal, y si lo hacen los tíos, somos cual. Haga quien lo haga, hombre o mujer, desde mi punto de vista no están bien, pero no todas las historias de cuernos se reducen a “infiel, infiel, infiel”. En muchas hay una historia de transfondo como esta, y me parece bien que Lía nos haya contado su experiencia para ver, precisamente, que no se trata solo de eso, que tenía un problema grave detrás.

      Y gracias por esperar que no todas las mujeres somos mentirosas, un detalle, hombre! :p

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  3. Vayatela
    12 mayo, 2013 at 11:07 pm (5 años hace)

    Queridas mías: primero corta la relación y luego experimentas con otros tios. Vaya tela…

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    • Rocío R. Gavira
      Rocío R. Gavira
      12 mayo, 2013 at 11:18 pm (5 años hace)

      Querido vaya tela, como digo muchas veces, hasta que no vivas las cosas en tus propias carnes no juzgues a nadie, porque cuanto más alto escupas, más grande será el plastajo que te caiga encima. Precisamente Lía me confesó en nuestra conversación que a ella le hubiera encantado hacerlo así para no dañar a nadie, pero a veces el ser humano se ve envuelto por las circunstancias.

      Y un apunte importante: Aquí no es Lía la única que ha puesto los cuernos, os recuerdo a todos que hay un hombre con el que se acuesta y él también tiene pareja. ¿A él nadie lo critica? ¿Por qué?…..

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  4. Noa
    12 mayo, 2013 at 11:34 pm (5 años hace)

    A él nadie lo critica porque la que está contando su historia y su experiencia es ella, pero como has dicho más arriba, está fatal tanto por una parte como por otra. Lo de que “hasta que no lo vivas en tus carnes” y lo de “sentirse liberada” no son más que burdas excusas para justificar una noche de desmelene y de poder hacer lo que nos plazca, que en el fondo es el anhelo más profundo del ser humano. ¿O es que no hay nada más placentero que poder acostarse con varios tíos a la vez?

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    • Rocío R. Gavira
      Rocío R. Gavira
      12 mayo, 2013 at 11:59 pm (5 años hace)

      Bueno, cada una que decida si lo placentero es acostarse con varios chicos u otra cosa jajajaja

      Gracias por tu aportación! 😉

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  5. Rufian
    12 mayo, 2013 at 11:34 pm (5 años hace)

    No sabía que Ideal para captar lectores ahora recurriera a la erótica. Menuda cara de pánfilo se me ha quedado cuando me he encontrado en portada un blog de estas características. Desde luego, lo de especialista en temas perrunos no será un símil, ¿no?.

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    • Rocío R. Gavira
      Rocío R. Gavira
      13 mayo, 2013 at 12:03 am (5 años hace)

      El blog lleva funcionando más de un año. Es más, todos los domingos publicamos un tema de sexología. Veo que hace tiempo que no pasas un domingo por ideal.es.

      Y tranquilo, no es es un símil, es tan sencillo como que cubro los temas de abandono y maltrato animal, así como curiosidades y eventos sobre y para nuestras mascotas aquí http://granadablogs.com/alzalapata

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  6. lucía
    13 mayo, 2013 at 11:30 pm (5 años hace)

    En mi opinión la chica se ha limitado a contar su historia, quiénes somos para criticar de esa manera??? desde luego me da que pensar que somos nosotros mismos coartadores de libertades y por supuesto con un sentido de la empatía mínimo por no decir nulo. A mi entender la chica ha sido una afortunada por habérsele cruzado una persona en la vida que le abra los ojos y le muestre que realmente no vivía de la forma que ella deseaba, pero claro no lo sabía hasta que casualidades de la vida ocurren cosas de éste tipo. Pocas historias os han contado cuando no podéis ver la simpleza de lo que nos quiere transmitir, porque por desgracia más parejas de las que podemos imaginar tienen una relación frustrada aunque de cara a la galería parezcan los más felices. Y ni que decir tiene que el ataque a quien nos lo hace llegar me parece de una gratuidad absoluta.

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    • Rocío R. Gavira
      Rocío R. Gavira
      14 mayo, 2013 at 12:02 am (5 años hace)

      Eternamente agradecida por tu defensa, Lucía 😉 Como dije en comentarios anteriores, no digo en ningún momento que los cuernos estén bien, al contrario. Pero a veces las circunstancias se rodean y llegan por alguna razón. Y si a esta chica le ha abierto los ojos para salir de su relación, pues listo. Que es muy fácil criticar.

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  7. Julia
    19 mayo, 2013 at 5:09 pm (5 años hace)

    Que casualidad que la mayoría de los comentarios en contra de este relato son de hombres…se están empezando a dar cuenta que las mujeres también pueden hacer lo que ellos hacen cada día, engañar a sus parejas…
    Una mujer, al igual que un hombre puede y debe disfrutar de su sexualidad libremente.
    Y si su pareja es un reprimido sexual, hizo bien en buscar por otros lados lo que le estaban negando.
    El sexo siempre debe de ser placentero, siempre.

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  8. Manipulador de Alimentos
    16 septiembre, 2013 at 1:26 pm (4 años hace)

    Me encantan estas escenas en mi coche con mi novia, se pone a mil.

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