Sexualidad y diversidad funcional

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En varios países europeos existe la figura del asistente sexual para ayudar a las personas con discapacidad a satisfacer sus deseos sexuales, un debate social aún emergente y tabú en España

ROCÍO S. GAVIRA

Por una extraña razón, a las personas con algún tipo de discapacidad, ya sea física, intelectual, psíquica o sensorial, se les considera en la sociedad española asexuales, ¿por qué? ¿Acaso el hecho de tener diversidad funcional (*) les suprime sus necesidades sexuales? Como cualquier otra persona sienten, aman y también tienen deseos sexuales.

En otros países europeos, como Alemania, Suiza, Holanda o Dinamarca, existe la asistencia sexual desde hace más de 20 años. Es una realidad muy asumida y considerada como un servicio más a beneficio de la salud integral, cubriendo los costes o financiando asociaciones para ello.

En España, la única asistencia que se conoce, y desde hace poco, es la asistencia personal. Maribel Campos, a parte de tener una gran discapacidad, es Doctora, Experta Universitaria y grado de Magister en discapacidad por la Universidad de Salamanca. Además, ha realizado estudios e impartido charlas sobre relaciones afectivas, sexuales y capacidad de tener hijos en personas con discapacidad, por lo que conoce el tema de primera mano. El asistente personal le ayuda a bañarle, vestirle, levantarle, acostarle, preparar la comida, la ropa de su hijo… cualquier cosa del día a día que no puede realizar por su diversidad funcional. Maribel considera que la figura del asistente sexual es importante puesto que “en ocasiones el asistente personal no está preparado o no quiere realizar ese tipo de apoyo, o incluso la persona con diversidad funcional prefiere que sea otro asistente quien realice esa función”. Tareas que tiene que ver con las relaciones sexuales, como cambios posturales, colocación de preservativos, etc.

Quizá este tráiler de la película ‘Las sesiones’, basada en la historia real de un hombre paralítico, os ayude a comprender un poco más este planteamiento:

Rafael Reoyo, coordinador del grupo ‘Sex Asistent’ en Cataluña, es uno de los pioneros en introducir el concepto del asistente sexual en nuestro país. Aclara que la asistencia sexual es una opción de la persona o la familia, ya que muchos discapacitados buscan ese apoyo o ayuda en familiares o amigos. Imaginen las consecuencias que puede tener para ambas partes que alguien muy cercano practique una masturbación para aliviar a la persona con graves dificultades físicas o mentales.

¿Qué es la asistencia sexual?

Por asistencia sexual entendemos propiamente la asistencia para personas con diversidad funcional (siguiendo la filosofía de vida independiente), o acompañamiento sexual, a personas con diversidad funcional o parejas en las que al menos una persona tiene diversidad funcional.

La asistencia sexual es una propuesta remunerada, previamente concertada, que aborda el ámbito de las necesidades sensuales, eróticas y/o sensuales de las personas con diversidad funcional.

¿El asistente sexual recibe algún tipo de formación? 

El asistente sexual debe de ser una persona que cumpla unos requisitos y un perfil previamente seleccionado, realizar una formación para serlo y requiere de un conocimiento detallado de las necesidades de la persona con diversidad funcional a la que va a asistir. Además, debe de tener conocimientos de anatomía, sexualidad, diversidad funcional y empatizar con estas personas y con la situación.

¿En ‘Sex Asistent’ contáis con este servicio?

Nuestro caso en particular no hemos ofrecido todavía ningún servicio de este tipo, puesto que creemos que previamente se debe producir un debate social sobre este tema. Puede que en alguna parte se haya realizado algo parecido, pero si ha sido así, ha sido de forma anecdótica. Nosotros queremos establecer un servicio permanente para que las personas con diversidad funcional que quieran puedan hacer valer sus derechos.

En este sentido, es posible que en España se haya realizado algo parecido, pero no era propiamente asistencia sexual tal y como nosotros lo entendemos, así que nos podríamos considerar los pioneros en introducir esta figura en España como ya existe en otros países. De hecho, nos constan en España algunas experiencias en el ámbito de la prostitución, para aquellas personas con diversidad funcional que se lo hayan podido permitir, tanto en el sentido económico como en el de accesibilidad.

¿Es la única alternativa que tienen estas personas? 

Estamos hablando de una opción, por lo que ni es la única ni significa que la usen aquellos que no quieran. Pero sí que es una opción propia, libre y válida para aquellas personas con diversidad funcional que quieran hacer valer sus derechos sexuales, quieran además vivenciarlos y que no logren de otra manera satisfacer sus intereses y deseos sexuales.

Por lo tanto, es una opción basada en la autodeterminación de las personas con diversidad funcional; ayuda a propiciar una sociedad inclusiva; ayuda a que se reconozca la identidad sexual de las personas con diversidad funcional desde la libre expresión de la diversidad; mejora la vida sexual y emocional tanto de las personas con diversidad funcional como de sus parejas; y es una opción que no habla de ‘sexualidad especial’, regulando los deseos o autorizando-prohibiendo derechos inherentes a toda persona, como es el libre ejercicio de la sexualidad.

 

Y vosotros, ¿estáis de acuerdo en que las personas con diversidad funcional o discapacidad física, intelectual, psíquica, sensorial reciban asistencia sexual?

 

*Nota: Diversidad funcional es el término que el Foro de Vida Independiente defiende frente a discapacidad.

 

4 Comentarios en Sexualidad y diversidad funcional

  1. liliana
    17 Junio, 2013 at 4:33 pm (4 años hace)

    Hermosa película. El hombre tiene que concretar y ejercer sus derechos sexuales, pues está consciente de ello.

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  2. Moises Escobar
    20 Junio, 2013 at 9:00 pm (4 años hace)

    Buenas tardes.
    Sexualidad y diversidad funcional/persona con discapacidad es una materia que alguna vez tenía que salir y por fin lo ha hecho ya que la sexualidad de la persona es algo inherente de esta y no puede seguir pasándose por alto. El artículo lo aborda perfectamente y con el enfoque que requiere el tema y, la película no ha hecho más que darle el envoltorio justo para mostrarlo en sociedad y lo vea como algo normal, la he visto.

    Toda persona tiene un conjunto de necesidades desde que nace y son inherentes a ella por naturaleza, no se pueden borrar, a medida que crece las cubre con toda naturalidad y la sociedad lo admite porque es oriundo, dejemos a un lado la forma de hacerlo. Las personas con discapacidad también tienen esas mismas necesidades, porque por encima de la discapacidad es PERSONA, y una de ellas es la sexual, la cual la sociedad, el entorno familiar y social no es que se lo haya denegado sino que no le ha reconocido esa necesidad y cuando la persona lo ha manifestado no se le ha dado/reconocido la importancia que requería o creía era tan complejo de abordar, desde su posición y no desde la de la persona con discapacidad, que ha no cogió el toro por los cuernos. En la mayoría de los casos, ha hecho que muchas personas con discapacidad saciaran su necesidad sexual masturbándose a escondidas, o en otros casos, cuando esto ya no sacia la necesidad o no animarse a acudir a la prostitución a escondidas, en unas condiciones no muy optimas (quede claro que la prostitución es rechazable por todo lo que comporta a la mujer y no es justificable) para saciar esa necesidad, incluso esa salida no ha permitido saciarla en algunos casos (los cuales conozco) porque la persona a la que ha acudido se ha reído de ella o le ha robado sin más, potenciando aún más el sentimiento de incomprensión y de culpabilidad. Creo que con lo anterior, la figura del asistente sexual es muy positiva puesto que permite a la persona con discapacidad que necesidad sacie su necesidad vital, sin necesidad de que justificarse y en un espacio “seguro” para él y con sentimiento de comprensión, claro está que siempre habrá personas que lo califiquen de prostitución y quizá no dejen de tener razón pero hablamos de personas con sentimientos y necesidad que ojala no tuvieran que acudir.

    En este punto, creo que también hay que hablar de otra cosa y que tiene mucha más importancia para no seguir hablando del puro goce físico al que tenemos derecho, la persona con discapacidad en esa relación sexual también necesita y busca el sentirse querido por alguien, calor en el corazón reafirmando su identidad como persona, impulso para sentir la capacidad de hacer que otra persona le vea como persona objeto de deseo (en todos los sentidos) , la compenetración con otra persona y sentir la acaricia de otra piel en el entorno de la relación sexual y de una pareja. Esto también es importante y es necesidad.

    Todo esto no quiere decir que todas las personas con discapacidad necesiten de esta figura, hay personas con discapacidad que lo pueden obtener o disfrutar por sí mismo, me gustaría dejarlo claro, pero a aquella que no puede conseguirlo de forma natural debemos darle los medios para satisfacer su necesidad si esta lo siente y quiere, igual que todas las personas y con ABSOLUTA NORMALIDAD. Seamos/somos personas en todos los sentidos.
    Adelante con la iniciativa.

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  3. Rocío R. Gavira
    Rocío R. Gavira
    24 Junio, 2013 at 4:05 am (4 años hace)

    Es muy importante lo último que señalas. Rafa lo deja bien claro en la entrevista. Esto es una opción, ni todas las personas con diversidad funcional quieren o pueden, depende del caso. Pero en cualquier caso, es una alternativa que se les debe ofrecer, es más, que no se les tiene que quitar por tener algún tipo de discapacidad. La sexualidad es algo inherente a la persona.

    Gracias por tu aportación, Moisés.

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