“La jubilación laboral no implica la jubilación sexual”

Escena de la película 'La vida empieza hoy'.

Escena de la película ‘La vida empieza hoy’.

El sexo no se acaba a los 50, de hecho, “la vivencia del placer se mantiene con el mismo o más interés que en cualquier otra edad”, asegura el sexólogo José Luis Álvarez

Escrito Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira 

Hasta hace nada, solo de podía hablar de sexo desde el punto de vista de la reproducción. El placer no tenía lugar (y para muchos, ni debía). Superada esa antiguada fase, el segundo error es relacionarlo únicamente con la juventud. ¿Creen que sus padres no han mantenido más relaciones sexuales en los últimos años? Sí, lo han hecho y dada su experiencia, habrán disfrutado más que cuando tenían veintitantos.

Los prejuicios sociales, las posibles enfermedades y medicación que vienen con la edad, y la propia familia son los principales obstáculos con los que la persona mayor se topa a la hora de reivindicar su sexualidad. “¿Cómo van a pretender mis padres, con 65 años encima practicar sexo?”, es la pregunta general, como si fuera la mayor de las locuras. Rápidamente se cae en la etiqueta de “viejo verde” para él, y en eso de “se le ha pasado el arroz” para ella.

El interés por el sexo, de los cincuenta en adelante, no desaparece en absoluto. La necesidad biológica, la erótica, el deseo o la vivencia del placer se mantienen con el mismo o más interés que en cualquier otra edad”, dice el sexólogo José Luis Álvarez Castellanos. El problema reside en esa mala concepción del sexo y la edad adulta o tercera edad y, por tanto, de alguna manera se desecha la sexualidad para ellos.

Precisamente, eso es lo que piensan los jóvenes de 20 años. A esa edad parece que hay que hacer el amor todas las veces posibles durante los próximos años, porque según un estudio de la Universidad de Rostock, en Alemania, “suelen pensar que dejarán de tener sexo cuando lleguen a los 50, pero cuando cumplen 40 cambian de opinión y prolongan el fin de su ‘carrera sexual’ hasta los 70. Después, al cumplir 50 vuelven a postergarlo hasta los 80”. Entonces aprenden que el sexo nos acompaña toda la vida.

Todo esto, explica el sexólogo José Luis Álvarez, va en parte relacionado con la edad de las jubilaciones. Parece que una vez que las personas han perdido su rol social al jubilarse, “dejan de ser productivas, útiles y solo tienen que esperar el momento de su muerte. La jubilación laboral no implica la jubilación sexual”, sentencia el sexólogo.

El sexo es salud 

El estudio de la Universidad de Rostock destaca la importancia de las relaciones sexuales para las personas mayores, al descubrir un vínculo directo entre el sexo y el funcionamiento cerebral, logrando tener una mente lúcida en la vejez. La investigación reveló que las personas mayores de 70 años que siguen teniendo relaciones sexuales presentaban menos problemas con el funcionamiento de su cerebro en comparación con aquellos que no tenían vida sexual.

Muchas veces he escuchado aquello de que el sexo se disfruta más a partir de los cuarenta y tantos. Y ojo, que según el estudio mencionado, suelen ser las mujeres las que están mejor preparadas en este sentido. A esa edad, la mayoría tendremos varios años de experiencia, conocemos nuestro cuerpo a la perfección, las preferencias y gustos sexuales. Alcanzada esa edad, dice José Luis, “habrán superado la etapa de frenesí adolescente, habrán dejado atrás pudores, vergüenzas o tabúes, y conozcerán muy bien a su pareja sexual”. Todo ventajas.

El otro factor es la salud física de la persona. Siempre y cuando acompañe, teniendo presente el envejecimiento lógico, la edad va a ser un factor muy poco influyente en el tipo de relaciones sexuales o a la hora de explorar o buscar nuevas experiencias. Es decir, “es igualmente probable que personas mayores mantengan un tipo de relación sexual que normalmente se asocia a los jóvenes (con pasión, abiertos a nuevas experiencias), o al revés, sea una pareja joven la que prefiera una relación que puede ser más prototípica de personas mayores”, cuenta el sexólogo.

La elección de una tendencia u otra dependerá de cada persona. Pero teniendo en cuenta el simple envejecimiento natural, la salud o a una discapacidad, parece que en este tipo de situaciones sería lógico que la sexualidad camine hacia una relación más afectiva con las emociones, la compañía, el cariño, las caricias y los besos. Pero, como hemos dicho, será una elección no una obligación de la edad. “Ni en este tipo de casos se tiene que dejar de lado una relación puramente sexual”, señala José Luis. El ser humano se adapta a cualquier cambio en su vida, por tanto, “la sexualidad debería ser atendida y trabajada como se merece en edades avanzadas para seguir disfrutando de ella cada día”.

Para comprender mejor la sexualidad en las personas mayores, el sexólogo José Luis Álvarez nos recomienda ver la película ‘La vida empieza hoy’. En ella, un grupo de personas jubiladas acude a clases sobre sexualidad y trata toda esta temática de una forma natural. Estén atentos a las primeras palabras con las que comienza la película:

“Por educación, se ha asociado sexo a reproducción. Pero hay otra dimensión fundamental que no podemos olvidar, y es que el sexo puede durar toda la vida, y además, no tiene porqué ser compartido. Somos sexuales desde que nacemos hasta que morimos, porque el sexo tiene que ver con las sensaciones y no dejarnos de sentir nunca”.

Recuerden, no dejen de explorar 😉

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