El sonambulismo sexual

Quien padece sexsomnia puede practicar sexo estando dormido.

Quien padece sexsomnia puede practicar sexo estando dormido.

Conocido también como sexsomnia o sleep sex consiste en practicar sexo mientras se duerme. Los episodios de esta parasomnia pueden ser suaves quedando en anécdota, pero también peligrosos con la agresividad como protagonista

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Emilio es un granadino de 35 años que sufre una parasomnia bastante peculiar y que solo la padece un 1% de la población adulta. Se trata del somabulismo sexual, conocido también como sexomnia o por su término en inglés sleep sex. Este trastorno del sueño consiste en practicar sexo mientras se permanece dormido. El individuo en cuestión puede despertarse en plena faena sin saber muy bien qué ocurre o amanecer al día siguiente sin recordar absolutamente nada de su comportamiento. Algo similar a lo que les pasa a las personas sonámbulas: se levantan de la cama, realizan diferentes acciones durante el sueño y tampoco son conscientes de sus actos.

Emilio se percató de que su sueño se veía interrumpido por su actividad sexual en el año 2002. “Me di cuenta cuando me sucedió varias veces en un espacio de tiempo corto. Empiezas a besar y tocar a la otra persona sin darte cuenta, incluso poniéndote encima de ella. Cuando te despiertas, estás desnudando a tu pareja, estás metido en el tema, aunque nunca he llegado a la penetración estando dormido”, relata Emilio. A pesar de ser consciente de lo curiosa que resulta la situación, este joven reconoce que no le ha llegado a preocupar. “Al ver que se repetía, le presté más atención, pero no lo he comentado con ningún médico –confiesa Emilio–, de hecho no sabía que tenía un nombre hasta hace poco. Sí con amigos, pero no ha pasado de la típica broma”.

El sonambulismo sexual es muy poco frecuente, pero real. Muchos de los afectados no consultan con especialistas por vergüenza, por temor a ser juzgados, o simplemente porque no entienden que es un problema médico. La psicóloga Lola Poch, y también conocida Sex Blogger, cuenta que solo ha conocido un par de casos que lo sufrían y en ambos las consecuencias no eran graves. “Había sexo más o menos avanzado. Uno de los pacientes simplemente iniciaba la relación sexual y se despertaba en el acto o la pareja le decía que no y ya está. Pero sí es cierto que hay casos que afectan más a quien lo padece y a quien convive”, asegura Lola. Durante los episodios de sexsonmia se puede dar el extremo suave descrito hasta el momento, o el extremo más problemático, situaciones donde se producen forcejeos o agresividad. “Se puede actuar como una persona completamente diferente y tener conductas, por ejemplo, más agresivas o usar lenguaje más soez (“dirty talking”). Pero no tiene por qué ser así, puede que simplemente haya actividad sexual, con uno mismo o con otra persona”, explica la psicóloga.

En esta parasonmia hay otra parte implicada, la pareja. Las reacciones de éstas dependen mucho de las personas y de la propia situación. “Alguna vez las dos personas hemos aprovechado para terminar lo que yo había empezado, y en otros no se ha llegado a nada”, dice Emilio. De hecho recuerda haberse llevado algún que otro manotazo o un “¿qué leches estás haciendo?”Además, aclara que en su caso “nunca se ha convertido en algo violento, ya que uno se despierta y es consciente de lo que sucede”.

Según Lola Poch, incluso hay quien opina que el sexo es mejor mientras el compañero estaba dormido, les reaviva la pasión o usan estos episodios para mejorar su vida sexual. Puede ser que en ese proceso haya más fantasía sexual que si estás plenamente consciente. “Si el acto se empieza cuando uno está soñando, puede ser más fácil cumplir ese sueño de manera literal. Puede ser una ventaja porque enlazas sueño y realidad. No se me ocurre mejor manera de despertar”, afirma Emilio. “Quizá sientes el sexo de una forma más libre, ya que al venir del sueño no te sientes condicionado y tienes la mente totalmente en blanco –continúa el granadino–. Puede que durante la fase ‘inconsciente’ la excitación sea mucho mayor, por estar soñando con posturas o situaciones que proceden de fantasías. Al pasar a la realidad, la excitación no desaparece. Es algo parecido, aunque la sensación es menor, a cuando te despiertas porque la persona que tienes al lado está acariciándote o practicando contigo sexo oral”.

Sin duda la experiencia de Emilio se antoja positiva y placentera, a pesar de los puntuales guantazos recibidos. Pero no olvidemos que también puede haber reacciones negativas: vergüenza, culpa, incomprensión, miedos,… En este documental aparece un chico que intentó penetrar a su novia aunque ella se negaba. También existen casos documentados de agresiones con consecuencias legales, como el británico acusado de un delito de violación en 2012, que fue exculpado de abusar de una adolescente de 16 años por padecer sexomnia.

Los episodios de sexsomnia también pueden ser en solitario.

Los episodios de sexsomnia también pueden ser en solitario.

No existe una única causa

Fue a mediados de los años 90 cuando se definió el sonambulismo sexual como un tipo específico de parasomnia (conducta anormal durante el sueño) y se empezó a estudiar científicamente. En mayo de este año, la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño incluyó la sexsomnia en su catálogo y la reconoce como una enfermedad. Los expertos estiman que el 10% de los adultos con parasomnia presentan esta conducta sexual atípica durante el sueño. O sea, si tenemos en cuenta que solo alrededor el 1% de la población adulta sufre de parasomnia, se trata de una afección muy rara.

La principal revisión de bibliografía científica sobre conductas sexuales anómalas durante el sueño, publicada en 2007 por especialistas en desórdenes del sueño, recoge varios ejemplos como el de una mujer de 27 años que empezaba a gemir a los 20 minutos de dormirse; también el de una joven de 26 años que en plena noche se desnudaba, se masturbaba y gritaba de placer sin ser consciente de ello; o el de una chica que acariciaba los genitales de su novio, él le seguía el juego, y cuando ella se despertaba le acusaba de aprovecharse mientras dormía.

En este fragmento de documental (pincha aquí para verlo), una señora explica que hacía dos años que había empezado a masturbarse esporádicamente por las noches. Según cuenta su marido, a veces ella se giraba como mostrándole lo que hacía y pensaba que estaba medio despierta. Lo raro del asunto es que fuera de la fase del sueño, ni antes ni ahora ella solía masturbarse. Pero lo que preocupa son las situaciones donde aparece la agresividad. En el artículo científico se documentan varios hombres que arrancan las ropas de sus parejas.

Sin embargo hay pocos estudios sobre el tema. “Las causas apuntan a una combinación entre factores biológicos y psicológicos. Algunos causantes de desórdenes del sueño como el alcohol y/o abuso de drogas, cansancio (privación del sueño) o estrés. El sleep sex también se relaciona con la poca actividad sexual, el bajo interés o vergüenza por el sexo, o realizar actividad sexual antes de dormir”, señala Lola Poch. Siguiendo teorías freudianas, se podría pensar que hay una relación psicológica entre el subconsciente de los sueños y el sonambulismo sexual. “Aunque durante el sueño pueden haber respuestas fisiológicas sexuales como erecciones o lubricación vaginal, no se ha establecido una relación clara entre los sueños y el sleep sex –prosigue la psicóloga–. Los sueños se producen en la fase REM, fase más profunda donde el cuerpo está muy relajado, casi paralizado, y no podría hacer una actividad física como el sexo. La sexomnia, al igual que el sonambulismo, se produce en fase no-REM”.

Los autores de la revisión científica citada explican que no existe una única causa. Observan que el sonambulismo sexual es más común en hombres que mujeres, también entre los jóvenes y en personas que sufren sonambulismo o algún tipo de trastorno del sueño, y que en algunas ocasiones, no siempre, existe un trauma sexual en el pasado.

¿Qué pueden hacer aquellos que sufren sexsomnia? “Hablar del tema de forma abierta y sincera. En la mayoría de casos no supone un grave problema ya que generalmente, cuando la pareja no quiere sexo, basta con decir ‘para’. Pero puede haber casos que sí lo supongan”, expresa la psicóloga Poch. Es aconsejable buscar ayuda en profesionales especializados en desórdenes del sueño. “El sleep sex se trata como otras parasomnias: evitando los factores precipitantes, con psicoterapia, con tratamiento farmacológico (benzodiazepinas)”, puntualiza Lola. Otra solución simple pero efectiva cuando los casos son graves, es dormir en camas separadas, o incluso en habitaciones diferentes.

Más de uno habrá pensado que esto del sonambulismo sexual no es más que una argucia diferente por si cuela con la pareja en la cama, pero la principal conclusión de la revisión publicada en la revista Sleep demuestra una visión más diversa de conductas sexuales anómalas durante el sueño, y que algunas veces pueden ser incluso problemáticas.

¿Sufres o has sufrido sexsomnia? ¿Alguna experiencia que compartir? Participa en los comentarios.

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