El porno británico ahora es menos porno por ley

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Las nuevas restricciones en el porno británico han generado polémica en el sector.

Una nueva normativa prohíbe la eyaculación femenina o los azotes, entre otras prácticas, restricciones que el negocio de la pornografía califica de “censoras”. Aseguran que quieren “disminuir el placer femenino” y “limitar el fetichismo”

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

La industria del porno británico está que echa humo. El pasado 2 de diciembre entró en vigor la nueva regulación de Servicios de Comunicación Audiovisual, conocida como R18, que establece una serie de restricciones al sexo que tachan de “no convencional” para las películas rodadas en el Reino Unido, según informa el diario ‘The Independent‘. Quedan prohibidos los azotes, la eyaculación femenina, el uso del látigo o flagelar de manera agresiva, entre otras prácticas. Las instituciones pretenden con esta medida que la pornografía online (VoD, video-on-demand) esté regulada por los mismos criterios por los que se guía el porno que se vende en sex-shops, es decir, las cosas que no pueden ver los menores de 18 años. Argumento con el que discrepan los productores de este tipo de cintas, ya que aseguran que lo que de verdad quieren es “disminuir el placer femenino” y “limitar el fetichismo”.

La Junta británica de clasificación de filmes divide las películas en una escala que va desde “todas las edades” hasta “nadie menor de 18 años y se distribuye exclusivamente en teatros y tiendas especializadas”. Con la R18 será imposible encontrar películas online producidas en el Reino Unido que no entren en esta última categoría en la que se prohíben ciertos actos sexuales:

– Las escenas que dejen dudas sobre “la falta de consentimiento” o “todas las formas de restricciones físicas que impiden a los participantes indicar si están dispuestos o no”.

– “La penetración con un objeto asociado a la violencia que pueda causar daño”.

– Azotes.

– Látigos.

– Penetración vaginal o anal con el puño.

– El abuso físico o verbal.

La eyaculación femenina o ‘squirting.

– El estrangulamiento.

– El ‘facesitting’, la práctica de sentarse en la cara.

– La lluvia dorada.

Gran parte de las prácticas sexuales sadomasoquistas, como la estrangulación, las posturas forzadas o la humillación, se censuran por considerar que pueden “poner vidas en peligro”. Pero sin duda la restricción que más polémica ha generado ha sido la de la eyaculación femenina, por estimar que puede confundirse con la lluvia dorada. Esta determinación ha provocado varias protestas por parte de directores de cine pornográfico. “Esencialmente, no se permiten ninguna de las formas de deseo femenino”, denuncia la directora Pandora Blake, que distribuye sus propias películas a través de la página web Dreams of Spanking. “Creo que estamos en el fondo ante una violación flagrante de las leyes de igualdad de la Unión Europea”, sentencia.

Por su parte, la dominatrix Itziar Urrutia asegura en ‘The Guardian‘ que “la lista de actos prohibidos no tiene sentido a menos que lo veamos como lo que es: una visión misógina de la sexualidad femenina, escrita por colegiales que le tienen aún miedo a las niñas. ¡La caótica y demoníaca sexualidad femenina ha se ser suprimida a toda costa!”.

En un comunicado oficial, el Departamento de Cultura, Medios y Deportes justifica la nueva ley con el fin de “extender al porno online la misma protección que existe para los DVDs. En un momento en el que todos los medios convergen, es necesario y coherente tener un sistema que regule los contenidos que pueden ser especialmente dañinos para los menores”. Pero como bien señalan las voces críticas, la nueva regulación no va a evitar que los adolescentes vean estas escenas en Internet, puesto que solo afecta a las películas grabadas en Reino Unido. El universo del porno no se termina en las fronteras de este país. “Necesitamos pensar si lo que estamos llamando ofensivo o peligroso no es el fondo más que la naturaleza humana. Educar es siempre más importante que regular”, firma Erika Lust, otra reconocida directora de la industria, en un manifiesto de las páginas de ‘The Independent‘ contra la nueva ley.

“La R18 es una cosa extraña. Es un conjunto raro y arbitrario de reglas censoras decididas entre el BBFC (Consejo Británico Censor de Películas), la policía y otros organismos. No hay una explicación racional para la mayoría de las reglas que sacan. Simplemente son una serie de juicios morales diseñados por personas que pretenden decirle a la gente lo que está bien y lo que no en la pornografía”, concluye en ‘Vice‘ Jerry Barnett, fundador de la campaña ‘Sexo y Censura’.

El gobierno de David Cameron ha puesto en marcha en distintas ocasiones varias medidas para luchar contra la proliferación de contenido pornográfico online y proteger a los más jóvenes. Parecía que censura y pornografía eran términos antitéticos. Hasta hoy. Los niños tienen un acceso a la tecnología y a Internet que roza los límites, límites que ni los propios padres saben a veces controlar.

¿Consideras estas restricciones necesarias? ¿Se evita con esto que menores de edad accedan a contenidos pornográficos? ¿Estaría la solución en una educación sexual en la que poner en contexto la pornografía? Deja tu opinión en los comentarios.

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