De cómo recuperar la virginidad con un ‘nuevo’ himen

himenoplastia-ok

La mayoría de las mujeres que se somete a una himenoplastia, por un precio medio de 2.000 euros, son de etnia gitana o musulmana que van a casarse

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Con lo incómodo y doloroso que resulta para gran parte de las mujeres perder la virginidad, algunas van y pasan por quirófano para hacerse una himenoplastia, es decir, una reconstrucción del himen. Como el sonado caso de Leticia Sabater que, a sus 48 años, se ha sometido a esta intervención ginecológica. ¿Se habrá olvidado de los inconvenientes de la primera vez? Pero el suyo está fuera de lo común en este tema.

Aunque recuerde a tiempos pasados, anterior incluso a los años de ‘Cuéntame’, llegar virgen al matrimonio todavía es un valor para muchos. “La mayoría de las pacientes –un 80%– lo hacen por razones sociales y culturales. Son fundamentalmente de etnia gitana o musulmana”, explica Magdalena Lechuga Villena, ginecóloga en la Clínica Sanabria de Granada. Jóvenes que, para sus costumbres, han perdido la virginidad “antes de tiempo” y quieren “estrenarse” en la noche de bodas.

El himen es una membrana carnosa situada a la entrada de la vagina cuya función es proteger los genitales de las niñas de posibles infecciones. Al crecer y llegar a la adolescencia, la vagina desarrolla su propia flora contra los gérmenes, por lo que el himen va perdiendo su sentido y empieza a hacerse débil. Además, el 44% de las mujeres no sufre pérdida de sangre en la primera relación sexual, por lo que la “ofensa” en estas culturas se dará igualmente. Eso no significa que la mujer no sea virgen en términos estrictamente sexuales, puesto que en algunos casos el himen puede romperse por la introducción de un dedo en la vagina, un tampón, montar a caballo o un golpe en la zona genital femenina al hacer deporte.

En el último lustro la himenoplastia, una moda exportada de Estados Unidos, ha aumentado un 30%, pero “cada vez es menos frecuente su realización, el proceso es técnicamente difícil y el resultado no muy bueno”, asegura Lechuga Villena. La edad de las féminas que decide pasar por esta operación oscila entre los 19 y 25 años. Con un precio medio de 2.000 euros, la reconstrucción del himen se practica con anestesia local y dura unos 20 minutos. Si la chica tiene restos de himen, se le cosen. En caso contrario, se coge una pequeña porción de la mucosa de la vagina y se sutura. Tiene un postoperatorio sencillo y tras un poco de sangrado los primeros días, la paciente deberá esperar un mes hasta tener todo cicatrizado para poder mantener relaciones sexuales.

Aparte de gitanas y musulmanas, un porcentaje de las pacientes son prostitutas de lujo jóvenes que se reconstruyen el himen para aumentar su caché. También hay mujeres maduras, un 5%, que quieren tener una segunda virginidad para cumplir las fantasías sexuales de su pareja, o cuando inician una nueva relación, lo hacen a modo de juego erótico.

_________________________

Anímate a compartir tu experiencia sexual, la que más te haya marcado en tu vida. Solo tienes que escribir a: rociogavira@gmail.com. En el asunto pon “Relato erótico”. Y tranquilo por tu privacidad, se publicará bajo otro nombre. Pincha aquí para ver la sección de relatos. ;)

Deja una respuesta