Relato erótico (XIV): “Jugó con su boca, mi excitación era tremenda”

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Manuel le contó a su mujer una experiencia erótica que tuvo en el pasado que de alguna forma la activó y les llevó a vivir una de sus mejores escenas sexuales

Editado por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

El último Relato Erótico publicado en Punto G, “Esa es la razón de mi deseo”, dejaba una pregunta sin respuesta: ¿realidad o ficción? Manuel, un hombre de 45 años, no le importa si esa historia ocurrió de verdad o no, pero asegura que la suya, la que compartimos hoy, es real como la vida misma. “No se por qué, pero quiero hacer participe de mi vivencia. Solo de pensar en lo que voy a describir, me dan ganas de volver a repetirlo”, confiesa.

Doy paso a su historia:

He pasado unos días en la costa con mi esposa. Imagino que gracias a la excitación visual que tenía, con todas esas mujeres en biquini, estaba que me subía por las paredes. Un día tras unas copas y bañándome con mi esposa, le dije que tenía ganas de comérselo todo. Ese día hicimos el amor, pero no llegué a cumplir mi deseo, fue todo muy rápido. Se me echó encima, obtuvo su orgasmo y después obtuve yo el mío. Fin.

Dos días después, durante la comida nos tomamos algunas cervezas y una botella de vino entre los dos. No sé ni cómo ni por qué pero le conté que una noche de copas en un pub, hará unos 20 años, había una chica, la cual se puso una pajita en el escote para que yo le soplara y refrescara sus tetas. Sin comprenderlo todavía, aquello activó de alguna manera a mi mujer que me soltó: “Quiero soplar”. Yo acababa de ducharme, estaba desnudo. Ella me agarró el pene y jugó con su boca. Era la altura perfecta, instintivamente empecé a mover mi pelvis mientras ella seguía con el sexo oral. Creía que me moría, ¡era increíble!

De un impulso la llevé a la cama. Nos besamos alocadamente, me chupó la boca, los pezones y bajó de nuevo hasta mi miembro erguido. Quería sentir su sexo ya, llevaba dos días con ese deseo. No paraba de decirle que me pusiera su sexo en mi boca, hasta que por fin se giró y lo pude probar. Su olor me excitaba muchísimo. Comencé a lamerlo de arriba a abajo, penetrándola con la lengua, sintiendo como mientras ella, ahí abajo, lo daba todo como nunca antes. Cuando intenté con mi lengua llegar a su ano, debido a la gran excitación que tenía, ella se incorporó y se introdujo mi pene dentro de ella. Su sexo estaba muy mojado y eso me volvía más loco aún.

Agarré sus pechos, besé y mordí sus pezones gordos y duros,… Mi excitación era tremenda, tanto que no reparé en que nuestro balcón estaba abierto. Siempre soy cuidadoso porque al llegar al clímax se nos oye mucho a los dos. Cuando fui consciente me dio igual y abierto se quedó. Entonces ella ya había alcanzado el orgasmo y cayó relajada entre gemidos. Pasé a la acción. Se puso a cuatro patas, ofreciéndome su sexo y su culo. Entré en ella y uf, aquello era igual o mejor que su boca húmeda. Estaba empapada. Mi miembro entró de un golpe y hasta el fondo.

Al haber ingerido algo de alcohol y pese a lo excitado que estaba, le dije sin parar de moverme por detrás que me la volviera a comer para acabar, pero me vine arriba y no podía parar. Le estaba haciendo el amor como pocas veces lo había hecho. Éramos fieras salvajes. Notaba que ella empezaba otra vez a jadear y yo iba con mas fuerza. No sé si ella tuvo el segundo orgasmo, pero yo exploté. Al quedar tendido junto a ella me tiraba pellizcos. Le pregunté por qué lo hacía y me respondió que era para sentirme cerca de ella. Estoy seguro que esta experiencia está entre las tres mejores con mi esposa.

 

P. D.: Servidora se marcha de vacaciones, pero he recuperado temas del blog que saldrán durante mi ausencia.

Nos vemos en octubre.

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Anímate a compartir tu experiencia sexual, la que más te haya marcado en tu vida. Solo tienes que escribir a: rociogavira@gmail.com. En el asunto pon “Relato erótico”. Y tranquilo por tu privacidad, se publicará bajo otro nombre. Pincha aquí para ver la sección de relatos. ;)

1 comentario en Relato erótico (XIV): “Jugó con su boca, mi excitación era tremenda”

  1. andresin
    30 agosto, 2015 at 10:20 am (2 años hace)

    yo tambien he vivido una experiencia muy parecida, pero siempre que quede con ganas de hacerle a la chica una penetracion anal, ya que me excitaba muchisimo.

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