problemas-sexualesCuando surge un problema en el sexo, la opción escogida suele el silencio. El miedo a que la otra persona piense raro porque no funcionas en la cama, paraliza. Crea inseguridad e incluso por no enfrentarte de nuevo al problema (porque das por hecho que cada vez que te acuestes con tu pareja, o con quien sea, pasará), evitas las relaciones íntimas.

La sexóloga y psicóloga Lola Izquierdo, asegura que los problemas sexuales más frecuentes que le llegan a su consulta son:

La eyaculación precoz. Es el disfuncionamiento sexual más común en los hombres, una falta de control sobre el reflejo eyaculatorio.

La anorgasmia. Tras la excitación, la mujer (en el hombre es menos habitual) no consigue llegar al orgasmo.

Los problemas de pareja que se ven reflejados en las relaciones sexuales. Son muchos los casos de este tipo que recibe Lola en su consulta desde que comenzara la crisis. “Los ahogos familiares, no tener trabajo, la responsabilidad de los hijos…” terminan afectando a la pasión de la pareja.

La disfunción erectil. La persona no es capaz de mantener una erección lo suficientemente firme como para practicar la penetración.

El vaginismo. No se puede realizar el coito por la contracción involuntaria de los músculos de la vagina, ya sea por causas psicológicas (miedo al dolor de la primera penetración, por ejemplo) o físicas (como infecciones vaginales).

Para muchas personas no es fácil hablar de algo tan íntimo como una relación sexual, y menos cuando existe un problema. Por eso Lola Izquierdo asegura que en la primera consulta existe un “alto grado de ansiedad. Incluso vienen a consulta sin que la pareja lo sepa”. Acudir a un sexólogo es la última de las opciones para la mayoría. Los que tienen una buena comunicación en su pareja intentan solucionarlo entre ellos. O por uno mismo con las expericiencias que encuentran en Internet. Pero al comprobar que no pueden solos se frustan. Ese miedo o vergüenza a hablar con alguien cercano va desapareciendo con la paradójica confianza que nos ofrece hacerlo con alguien desconocido, en este caso con una sexóloga.

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“No tienen que alimentar la negatividad”, es la recomendación fundamental de Lola. Lo ideal es valorar y confiar en que el problema sí tiene solución, ya que en la medida que “la persona visualiza esa realidad futura de éxito en tiempo presente” lo superará con creces. Explica la sexóloga que los últimos desarrollos del cerebro -tema que se expone en estos días en el Parque de las Ciencias de Granada- confirman que tener actividad física, un talante encaminado al buen humor y el positivismo, además de un hábito de llevar todo esto a la acción, fomenta un favorable desarrollo del cerebro humano.

La mayoría de los casos evolucionan con un enfoque de crecimiento erótico y personal desde el punto de vista psicoeducativo. Aprender técnicas para ser mejor amante, obtener seguridad en uno mismo, masajes para estimular las zonas erógenas, alcanzar un grado de excitación determinado, acariciar para aliviar los dolores premenstruales de tu pareja…. mejora de tal manera la vida sexual, que engancha y ese enganche logra que la proposición “ya no esté ligada a lo patológico sino a lo erótico”, afirma Lola Izquierdo. Hasta llegar al punto, quizás antes inimaginables, de ser “multiorgásmico o multieyaculador”. Incluso sincronizar los ritmos sexuales, eso de que uno tiene más ganas que el otro, el ahora me apetece a mi y a ti no o viceversa, algo de lo que hablaremos más adelante 😉

En los problemas sexuales es muy importante encontrar el apoyo en la persona con la que se practica el sexo, que en lugar de dramatizar la situación y alimentar el conflicto, con su actitud comprensiva lo evite, sepa guiarte, relajarte y dejarte caer en la senda de la pasión que brinda una relación erótica.

Twitter: @RocioRGavira